Recuerda que eres polvo, y al polvo has de volver. Monje, ¿cómo es posible que te hayas descuidado tanto, que has olvidado tu propia contingencia? ¿Acaso te sedujeron los halagos del mundo?, ¿olvidaste, tal vez, tu propia consagración al Señor como meta única de tu existencia? El Señor es bueno y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad. Vuélvete a él, no sea que en tu descuido te sorprenda la muerte, y no tengas entonces tiempo de convertirte.

25 Marzo, 2016

Apotegmas de un monje a sí mismo

Recuerda que eres polvo, y al polvo has de volver. Monje, ¿cómo es posible que te hayas descuidado tanto, que has olvidado tu propia contingencia? ¿Acaso […]
27 Enero, 2016

26 de Enero NN. SS. PP. Roberto, Alberico y Esteban, Abades y Fundadores de la Orden Cisterciense

Los Santos Abades Roberto de Molesmes, Alberico y Esteban Harding dieron su propia forma a la tradición benedictina cuando, en el año de salvación 1098, construyeron […]
27 Diciembre, 2015

CUIDAOS HASTA QUE CRISTO SE FORME EN VOSOTROS

Para que veas claramente que la concepción de la Virgen, que es un misterio para la redención, es también para ti un ejemplo a imitar, de […]
24 Diciembre, 2015

«LA GLORIA DEL SEÑOR LO ENVOLVIÓ CON SU LUZ»

La noche envolvía al mundo entero antes de que se elevara la luz verdadera, antes del nacimiento de Cristo; también en cada uno de nosotros, antes […]